Esta es una selección de todos aquellos poemas que me han estremecido el corazón..
Un reencuentro con la mayor expresión artística del alma.. La Poesía..
31 de mayo de 2014
Tu sueño era mi sueño
Aquí
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso mas, caerla
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la seda
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales,
por ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.
Luis Cernuda (Autor)
30 de mayo de 2014
Nuestro Paraìso De Hugo Mujica - Hablando de Poetas.
Todo se abre y el verlo
abre el alma,
el alma que es ese abrirse.
(El paraíso no fue perdido
lo perdido es el asombro.)
Hugo Mujica. Poeta y ensayista argentino.
---
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Hugo Mujica
25 de mayo de 2014
Olvido, tajo al viento - Hugo Mujica
Llegar hasta el fondo de lo que somos
sin dejar más huella que un tajo en el viento,
que un olvido ya olvidado..
y después seguir, seguir..
hasta donde cada uno quede atrás,
porque solo lo que no es..
no lo separa de nada..
***
23 de mayo de 2014
Te llamo mi sirena
Existen días en que cierro los ojos y busco en el mar nocturno tu mirada,
allá donde la música del aire se confunde con el agua.
Por eso también te contemplo sirena mía, para saber de verdad quién eres,
qué palabras pronuncias en el sueño,
cómo duermes en el fondo de ese mar que miro
y cómo te ves cuando no te veo…
Te miro desde la tarde donde las estrellas huelen a murmullo
y vigilan las caricias de los amantes.
Te miro desde el silencio de este puerto,
desde el rescoldo de la existencia que ha dejado tu partida…
Me refugio en la tarde,
en esos colores que se deslavan,
comunión de la luz y la sombra,
es ahí donde te encuentro,
lejana siempre, querida siempre sin saber de ti.
Las palabras atardecen hasta volverse silencios que te buscan…
Te persigo, te toco sin tocarte,
te sujeto con un hilo de agua,
te tiendo redes de viento, lanzo palabras para formar un puente, el recuerdo de un mañana que se disipa dejando huellas en el alba…
Persigo el mar que no se dice, el innombrable silencio,
la palabra exacta que designe tu mirada.
Entre la música del mar, te tiendo palabras y silencios,
redes de plena melancolía, porque sin mirarte, pinté tus ojos desde siempre…
Por eso tu presencia es un secreto,
una perla oculta al fondo de la ausencia,
un viento que se escapa.
No tengo un nombre para nombrarte,
simplemente te llamo mi sirena…
Felipe Garrido (Autor)
Notable cuentista, poeta, ensayista, traductor,
editor, articulista y catedràtico tapatìo, nacido en 1942,
contemporàneo y amigo de Don Salvador Novo.
Premio Javier Villaurrutia en el 2011 por "Conjuros"
Y sigo a la espera de ti
.
21 de mayo de 2014
Claridad - Hugo Mujica
Nace el día
bajo un cielo despejado..
la claridad en la que todo
se muestra,
lo que hacia ella brota
y lo que su misma luz marchita..
Todo nacer pide desnudez,
como la pide el amor..
como la regala la muerte.
***
18 de mayo de 2014
Rayuela Capìtulo 7 - Julio Cortàzar
-
Este poema de Neruda me recuerda tanto a Cortàzar en el Capìtulo 7 de Rayuela..
Va.
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,
voy dibujándola como si saliera de mi mano,
como si por primera vez tu boca se entreabriera,
y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar,
hago nacer cada vez la boca que deseo,
la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara,
una boca elegida entre todas,
con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara,
y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras,
de cerca me miras,
cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope,
nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan,
se acercan entre sí,
se superponen y los cíclopes se miran,
respirando confundidos,
las bocas se encuentran y luchan tibiamente,
mordiéndose con los labios,
apoyando apenas la lengua en los dientes,
jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo,
acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces,
de movimientos vivos, de fragancia oscura.
Y si nos mordemos el dolor es dulce,
y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento,
esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
(Precioso tambièn, se nota que se leìan uno al otro)
Va.
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,
voy dibujándola como si saliera de mi mano,
como si por primera vez tu boca se entreabriera,
y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar,
hago nacer cada vez la boca que deseo,
la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara,
una boca elegida entre todas,
con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara,
y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras,
de cerca me miras,
cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope,
nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan,
se acercan entre sí,
se superponen y los cíclopes se miran,
respirando confundidos,
las bocas se encuentran y luchan tibiamente,
mordiéndose con los labios,
apoyando apenas la lengua en los dientes,
jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo,
acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces,
de movimientos vivos, de fragancia oscura.
Y si nos mordemos el dolor es dulce,
y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento,
esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
(Precioso tambièn, se nota que se leìan uno al otro)
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tu..
10 de mayo de 2014
Me apeteces
Voy a hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,
voy dibujándola como si saliera de mi mano.
No volverán las oscuras golondrinas, pero qué importa.
Hace frío y me apeteces. También cuando no hace frío, no te preocupes.
Me apeteces a destiempo, incluso, cuando no pienso en ti,
pero suenas de fondo.
Estás detrás de cualquier delante.
Eres la base de todo lo que sucede, a ver si me explico.
Y me imagino contigo. Solos.
El mundo atardece tras la ventana, y el viento sopla fuerte,
me lo dicen los árboles cuando se agitan. Y yo estoy contigo, dentro.
Aquí otro huracán agita mi pecho, proveniente de tu boca entreabierta,
la cual parece la entrada a no sé qué lugar, pero quisiera meterme. Y quedarme allí.
Me suenan tus cantos de sirena cuando te ríes, y yo voy a dejarme arrastrar por el deseo de querer abrazarte toda la vida.
Voy a dejarme, te lo juro. No opondré resistencia si te acercas hasta que ni alejarme pudiese ya separarnos.
"¿Qué es poesía?", me preguntas.
Qué es poesía, y yo me callo, y es que sólo sé que poesía no era nada de lo que había conocido hasta encontrarte.
Que poesía tiene que ver algo contigo. Quizá tenga que verlo todo.
Poesía quizá es cuando dices mi nombre y me sorprendo pensando
"¿Seré yo ese a quien llama?, ¿tendré tanta suerte?".
Y sí, es a mí, y parece que el mundo baile, o que mi corazón se encienda,
así como esa respuesta que repentinamente evita que me haga preguntas.
Y yo soy feliz, sin saber cómo, pero qué importa. Qué importa.
Se que estás tú para aguantar mi desequilibrio.
Que cuando voy a caer me besas, y me abrazas y me curas, y que vuelo con tus alas, cuando te quedas a dormir sin yo pedirte que duermas conmigo.
Te encontré, recuerdo, una noche en un bar pidiéndote una cerveza, con esa mirada en busca de auxilio.
Te encontré, lo recuerdo, y desde entonces yo ya no estoy tan perdido. Nos encontré a los dos, entonces, aquella noche, tú pedías una cerveza y yo sólo quería que me dieses tu número.
Y todo empezó así, sin parecer el comienzo de nada. Y mientras me sometía a una sesión de hipnosis impartida por tu boca; fijamente escuchaba lo que decías, como cuando vas borracho e intentas controlarte.
Fijamente, como en un sueño, prometo que me alejé de allí sin irme,
y te hice el amor en algún sitio al que algunas veces vuelvo.
A veces vuelvo, sí, a tu cuerpo desnudo, al lado del mar, y tu media sonrisa, tu piel suave, las olas que suenan contra las rocas y un día que muere, atardeciendo, y entre las cenizas nacemos nosotros en mitad de un orgasmo.
Y encuentro la paz recostado en tu pecho.
Pablo Neruda (Autor)
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,
voy dibujándola como si saliera de mi mano.
No volverán las oscuras golondrinas, pero qué importa.
Hace frío y me apeteces. También cuando no hace frío, no te preocupes.
Me apeteces a destiempo, incluso, cuando no pienso en ti,
pero suenas de fondo.
Estás detrás de cualquier delante.
Eres la base de todo lo que sucede, a ver si me explico.
Y me imagino contigo. Solos.
El mundo atardece tras la ventana, y el viento sopla fuerte,
me lo dicen los árboles cuando se agitan. Y yo estoy contigo, dentro.
Aquí otro huracán agita mi pecho, proveniente de tu boca entreabierta,
la cual parece la entrada a no sé qué lugar, pero quisiera meterme. Y quedarme allí.
Me suenan tus cantos de sirena cuando te ríes, y yo voy a dejarme arrastrar por el deseo de querer abrazarte toda la vida.
Voy a dejarme, te lo juro. No opondré resistencia si te acercas hasta que ni alejarme pudiese ya separarnos.
"¿Qué es poesía?", me preguntas.
Qué es poesía, y yo me callo, y es que sólo sé que poesía no era nada de lo que había conocido hasta encontrarte.
Que poesía tiene que ver algo contigo. Quizá tenga que verlo todo.
Poesía quizá es cuando dices mi nombre y me sorprendo pensando
"¿Seré yo ese a quien llama?, ¿tendré tanta suerte?".
Y sí, es a mí, y parece que el mundo baile, o que mi corazón se encienda,
así como esa respuesta que repentinamente evita que me haga preguntas.
Y yo soy feliz, sin saber cómo, pero qué importa. Qué importa.
Se que estás tú para aguantar mi desequilibrio.
Que cuando voy a caer me besas, y me abrazas y me curas, y que vuelo con tus alas, cuando te quedas a dormir sin yo pedirte que duermas conmigo.
Te encontré, recuerdo, una noche en un bar pidiéndote una cerveza, con esa mirada en busca de auxilio.
Te encontré, lo recuerdo, y desde entonces yo ya no estoy tan perdido. Nos encontré a los dos, entonces, aquella noche, tú pedías una cerveza y yo sólo quería que me dieses tu número.
Y todo empezó así, sin parecer el comienzo de nada. Y mientras me sometía a una sesión de hipnosis impartida por tu boca; fijamente escuchaba lo que decías, como cuando vas borracho e intentas controlarte.
Fijamente, como en un sueño, prometo que me alejé de allí sin irme,
y te hice el amor en algún sitio al que algunas veces vuelvo.
A veces vuelvo, sí, a tu cuerpo desnudo, al lado del mar, y tu media sonrisa, tu piel suave, las olas que suenan contra las rocas y un día que muere, atardeciendo, y entre las cenizas nacemos nosotros en mitad de un orgasmo.
Y encuentro la paz recostado en tu pecho.
Pablo Neruda (Autor)
29 de abril de 2014
El viaje sin nombre

¿A dónde va mi sirena
cuando cierra los ojos
y sonríe enigmática
cuando hacemos el amor?
Está ahí, a mi lado, dulce,
tierna, entregada, pero no está ahí
Si la toco se estremece
pero no dice nada
Una noche le pregunté
a dónde viajaba extasiada
Entonces me sonrió y
contestó no te preocupes
nunca estaré lejos de ti
La tierra que visito
es la tierra de todos los poemas
que has escrito para mí.
James Laughlin (Autor)
24 de abril de 2014
Cómo no Amarte..? - Lina Zerón - Fragmento
Cómo no amarte este jueves o el próximo viernes
raíces del fin de semana que tanto espero..
derritiéndome en silencio al escuchar tu nombre..
con descomunales ecos de recuerdos compartidos..
La noche vestida de aromas palidece ante tus besos..
dándole sentido y vida a la inquietud de mi cuerpo,
y busco una fecha inexistente en el calendario..
para decirte.. cuánto.., cuánto te amo..
raíces del fin de semana que tanto espero..
derritiéndome en silencio al escuchar tu nombre..
con descomunales ecos de recuerdos compartidos..
La noche vestida de aromas palidece ante tus besos..
dándole sentido y vida a la inquietud de mi cuerpo,
y busco una fecha inexistente en el calendario..
para decirte.. cuánto.., cuánto te amo..
***
23 de abril de 2014
Tienes sabor a eternidad
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se propaga de paloma en paloma
Al irte dejas una estrella en tu sitio
Dejas caer tus luces como el barco que pasa
Mientras te sigue mi canto embrujado
Como un dragón fiel y melancólico
Y tú vuelves la cabeza detrás de algún astro
¿Qué combate se libra en el espacio?
Esas lanzas de luz entre planetas
Las llanuras se pierden bajo tu gracia frágil
Se pierde el mundo bajo tu andar visible
Pues todo es artificio cuando tú te presentas
Con tu luz peligrosa
Inocente armonía sin fatiga ni olvido
Elemento de lágrimas que rueda hacia adentro
Construido de miedo altivo y de silencio.
Haces dudar al tiempo
Y al cielo con instintos de infinito
Lejos de ti todo es mortal
Lanzas la agonía por la tierra humillada de noches
Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad
Fragmento
Vicente Huidrobo (Autor)
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Vicente Huidrobo
17 de abril de 2014
Quien no viaja
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.
Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaidos.
Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Arriesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!
Pablo Neruda (Autor)
Felices vacaciones mi sirenita
anhelo el reencuentro.
15 de abril de 2014
12 de abril de 2014
Amo verte
“Mis palabras se tropiezan con el nudo que dejaste en mi garganta.”
“Tengo un sin fin de palabras que sólo brotan cuando no estás conmigo,
por eso es que amo verte y que me dejes en silencio.”
— Jaime Sabines.
Tengo las manos frías, entumecidas,
desde que no estás todo lo que toco lo convierto en nostalgia.
2 de abril de 2014
Nocturno III
Aquí, solo en la noche, ya es posible la muerte.
Morir es poca cosa si tu amor está lejos.
Puedo cerrar los ojos y apagar las estrellas.
Puedo cerrar los ojos y pensar que ya he muerto.
Puedo matar tu nombre pensando que no existes.
Ahora, solo en la noche, sé que todo lo puedo.
Puedo extender los brazos y morir en la sombra,
y sentir el tamaño del mundo en mi silencio.
Puedo cruzar los brazos mirándote desnuda,
y navegar por ríos que nacen en tu sueño.
Sé que todo lo puedo porque la noche es mía,
la gran noche que tiembla de un extraño deseo.
Sé que todo lo puedo, porque puedo olvidarte:
Sí. En esta sombra, solo, sé que todo lo puedo.
Y ya ves: me contento con cerrar bien los ojos
y apagar las estrellas y pensar que me he muerto.
Jose Angel Buesa (Autor)
he repasado mis pecados
desde que tengo memoria y
desconozco el porqué de tanto castigo
27 de marzo de 2014
Por ti yo creo.. Por ti no temo...
Aunque creía en la soledad absoluta
hoy creo en el espacio que me deja tu ausencia.Aunque no le temo a la soledad,
le temo al vacío de mis manos sin las tuyas.
Hoy... No creo en la soledad absoluta ,
porque de mí depende no dejar de tenerte presente.
Porque de tanto reflejarte en mis pupilas,
te quedaste en ellas para siempre.
Darìo Carri (Autor)
Hoy ya me fue imposible recobrar la sonrisa.
18 de marzo de 2014
Tus pausas
Haz puesto tu imagen en pausa,
tu recuerdo de voz en delirio
y unas nubes sobre mi cabeza
que me hacen pensar
sentado en esta cálida arena
ante un colorido atardecer
que estoy dentro
de un enorme cristal esfera
donde un pintor toma su lienzo...
esparciendo blancos rasgos
como azúcar
Y yo... solo / desde dentro /
siento tu siseo como mío
lleno de mensajes
que por algún desconocido código
... no descifro
Miro el domo azul
escucho otra vez tu voz
que me susurra poemas
y que en estos instantes coloridos
se alegra conmigo
y que en los siguientes / se alza /
enarbola su fusil y su lanza
para dejarlos caer sobre mí
dejándome una sola palabra
Es una voz como la tuya
... llena de acentos
y vivo con ansias de integrarme
a tu mundo... y creo este alborozo
que con colores y emociones
de la mano de un pintor extraño
hago rubricar... para ti
Francisco Pinzón Bedoya ©
Regresaras y aquì estarè
esperando por ti.
.
14 de marzo de 2014
¿Dónde estás?

Dime por favor donde estás,
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.
Dime por favor dónde pueda caminar
sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero.
A. Castiñeiras (Autor)
Me hiela tu ausencia.
11 de marzo de 2014
Te extraño y te amo
Te extraño,
y te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te extraño y te amo...
con tu mundo que no entiendo,
con la gente que no comprendo,
con la ambivalencia de tu alma,
con la incoherencia de tus actos,
con la fatalidad de mi destino,
con la conspiración de tu deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Y aunque te extraño tanto,
llevo a cabo un plan,
para amarte mucho mejor
y para extrañarte mucho menos.
Versión libre Neruda.
¿Dónde estás sirenita mía?
22 de febrero de 2014
Después de conocerte
Después de conocerte te presiento
como si otra vez fuera a conocerte.
No necesito verte para verte,
ni hablar para decirte lo que siento.
Está en mi pensamiento tu presencia
como la luz del sol durante el día,
y si te vas, te quedas todavía;
está llena de ti tu propia ausencia.
Mi amor está en perpetuo nacimiento
más allá de la vida y de la muerte.
Como si otra vez fuera a conocerte
después de conocerte, te presiento
Gregorio Marañón (Autor)
7 de febrero de 2014
Indecisa y cambiante
¡Ay, ven, sirena esquiva, que te estoy esperando!
Es la palpitación de origen quien podría
acogerte, y besarte, y ofrecerte un refugio
caliente de jazz-hot y trances convulsivos
como, cuando bailando, se pierde la conciencia.
Ven tú, amorosa, ve como la noche crece,
deseo sin objeto, tú que eres el no-objeto
y el placer imposible que en el límite busca
infinitudes ciegas. ¡Ay, no-tú, sirena, no-sí,
sí, ven, sirena indecisa, transparente, inasible,
temblorosa de luces, soñadora, engañosa,
tú, tejido del iris, centelleo, sonrisa
hasta mi dulce llanto y a esos gritos salvajes
que no son el amor, o sí son, o al no ser
te llaman desde el centro del tornasol nocturno
tiránica, traviesa, fascinante, escapada,
y niña, y absorbente como un vórtice suave,
y riendo, riendo, mortal como un pecado
que no existe mas haces con tu burla que exista
Tan cruel, encantadora, pasajera, incitante,
que líquida, impalpable, movimiento sin móvil,
descubres, desnuda, la clara realidad!
Entonces flota el mundo casi feliz, dudoso,
en torno tuyo, como único eje, único núcleo
Y el recuerdo anochece lentísimo en la brisa.
Y tú, nunca creída, y tú, siempre sabida,
te ofreces para nada, te niegas para más,
como un antiguo ensalmo y un murmullo al oído,
cuando ya todo duerme, y tú casi no hablas,
o no cantas, o no ríes, me entonteces con suspiros.
¡Oh tú, dime quién eres!
¡Oh sirena, dime que me amas!
Gabriel Celaya (autor)
2 de febrero de 2014
Te escucho
Escucho tu voz entre el aire que guardas en tu océano..
..Llenas mis playas con tus canciones
y..
cada amanecer..
te escucho cantándome suavemente..
y..
cada amanecer..
te escucho cantándome suavemente..
***
1 de febrero de 2014
Oda al amor
Amor,
no es posible
engañar o engañarnos.
Fui ladrón de caminos,
tal vez,
no me arrepiento.
Un minuto profundo,
una magnolia rota
por mis dientes
y la luz de la luna
celestina.
Muy bien, pero, el balance?
La soledad mantuvo
su red entretejida
de fríos jazmineros
y entonces
la que llegó a mis brazos
fue la reina rosada
de las islas.
no es posible
engañar o engañarnos.
Fui ladrón de caminos,
tal vez,
no me arrepiento.
Un minuto profundo,
una magnolia rota
por mis dientes
y la luz de la luna
celestina.
Muy bien, pero, el balance?
La soledad mantuvo
su red entretejida
de fríos jazmineros
y entonces
la que llegó a mis brazos
fue la reina rosada
de las islas.
Amor,
con una gota,
aunque caiga
durante toda y toda
la nocturna
primavera
no se forma el océano
y me quedé desnudo,
solitario, esperando.
Pero, he aquí que aquella sirena
que pasó por mis brazos
como una ola
aquella
que sólo fue un sabor
de fruta matutina,
de pronto
parpadeó como estrella,
ardió como paloma
y la encontré en mi piel
desenlazándose
como la cabellera de una hoguera.
Amor, desde aquel día
todo fue más sencillo.
Obedecí las órdenes
que mi olvidado corazón me daba
y apreté tu cintura
y reclamé tu boca
con todo el poderío
de mis besos,
como un rey que arrebata
con un ejército desesperado
una pequeña torre donde crece
la azucena salvaje de su infancia.
Por eso, Amor, yo creo
que enmarañado y duro
puede ser tu camino,
pero que vuelves
de tu cacería
y cuando enciendes
otra vez el fuego,
como el pan en la mesa,
así, con sencillez,
debe estar lo que amamos.
Amor, eso me diste.
Cuando por vez primera
llegaste a mis brazos
pasaste como las aguas
en una desenfrenada primavera.
Son angostas mis manos,
las cuencas de mis ojos
para que ellas reciban
tu tesoro,
la cascada
de tu interminable luz, el hilo de oro,
el pan de tu fragancia
que son sencillamente,
Amor,
mi vida.
Pablo Neruda (Autor)
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