
Me invade al atardecer tu sensualidad..
la suave brisa de tus caricias transforman mi melancolía en ternura,
aspiras la humedad de mi boca con tu depredadora sonrisa,
haciendo que mi rostro se ilumine de alegría,
me haces tu cómplice,
se cierran heridas,
y me impregnas con esas indómitas letras tuyas que todo lo dicen.
Mi nostalgia se diluye en tu naturaleza de fuego que todo lo arrasa,
incluyendo el terrible dolor de los celos que casi me desintegran.
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